A través del Departamento de Desarrollo Infantil, la institución lleva adelante un programa enfocado en optimizar el rendimiento y la motricidad de los deportistas menores de 12 años. El profesor Fernando Sergio Molinari coordina capacitaciones docentes orientadas a maximizar la eficiencia en cada estímulo de entrenamiento.
El Club Atlético Almafuerte continúa marcando pauta en lo que refiere a la formación integral de sus atletas de menor edad. En el centro de esta estrategia se encuentra el Departamento de Desarrollo Infantil, un área creada con el propósito de unificar los criterios pedagógicos y metodológicos para todos los chicos menores de 12 años que practican disciplinas dentro de la institución.
Bajo la coordinación del profesor de Educación Física, Fernando Sergio Molinari, se llevó a cabo una nueva instancia de capacitación docente junto a los profesionales del club. El eje central de este encuentro estuvo puesto en un aspecto clave que optimiza cada bloque de entrenamiento: la correcta gestión del tiempo durante las entradas en calor, una propuesta técnica orientada a aprovechar al máximo los primeros 10 a 15 minutos de la actividad para introducir gestos específicos de desarrollo motriz.
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Este programa institucional pone el foco en el trabajo sistemático de seis capacidades físicas que se consideran fundamentales para el crecimiento de los chicos. Durante las capacitaciones, los profesores profundizan en técnicas para estimular la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación general. Asimismo, se incorporan metodologías para fortalecer el núcleo o core, incrementar la fuerza en el tren superior y perfeccionar de manera analítica la mecánica de carrera y la ejecución de saltos.
El abordaje práctico de esta metodología permite desterrar la idea de que los bloques iniciales de una práctica deportiva son meramente transitorios. Según detalló el profesor Molinari, en lugar de realizar un trote libre y rutinario, los entrenadores introducen variantes dinámicas que incluyen desplazamientos laterales, variaciones en el centro de gravedad para ganar estabilidad y un minucioso trabajo en el movimiento de los brazos. De esta forma, cada entrenamiento se transforma en un estímulo de alta calidad formativa, adaptado a los requerimientos del deporte infantil.





